Crecer en la fe | Devocional de «This Is Us»
Crecer en la fe | Devocional de «This Is Us»

Crecer en la fe | Devocional de «This Is Us»

• Sydney Schroeder •
Así como el hierro afila al hierro, así una persona afila a otra. –Proverbios 27:17

Di «Sí»

Mi marido lleva asistiendo a la Iglesia Gateway casi toda su vida. Durante mucho tiempo, se levantaba los domingos, iba a la iglesia y luego se pasaba el resto de la semana a lo suyo. Y así, una y otra vez. No había nada especialmente malo en ello, pero no era suficiente. Aunque tenía a Cristo en su corazón, se encontraba luchando en secreto contra el pecado, intentando superarlo por su cuenta, en lugar de reconocer que su libertad estaba en manos del Padre.

No fue hasta que se graduó en la universidad cuando se dio cuenta de que su vida no era como él quería que fuera. Se dio cuenta de que ir a la iglesia una vez a la semana, sin una comunidad sólida, a la espera de que se cumplieran las promesas de Dios, no iba a funcionar. A partir de ese momento, decidió que diría «sí» a todos los actos de la iglesia a los que le invitaran: buscaría un grupo pequeño, iría a todas las noches de adoración, asistiría a los actos del ministerio, dedicaría un tiempo a la reflexión personal y probaría a formar parte del grupo de jóvenes adultos. 

A raíz de esa decisión, su vida cambió. Dios comenzó a hacer crecer su fe, y su relación con Él se volvió real y personal (1 Corintios 3:6). Encontró amigos de confianza en su grupo pequeño y pudo entregar al Padre su quebrantamiento y su pecado, donde encontró una libertad duradera.

La fe no se vive en solitario

Quizá su historia te resulte familiar. A menudo podemos creer que estamos llevando esta vida cristiana «como es debido» porque vamos a la iglesia e intentamos ser buenas personas. Pero luego, cada vez que luchamos contra el pecado o nos enfrentamos a circunstancias difíciles, nos sentimos perdidos. La realidad es que la relación de mi marido con Dios cambió porque siguió acudiendo a la iglesia y dejó de intentar ser un seguidor de Jesús por su cuenta. 

La comunidad puede parecer algo prescindible: ¿por qué deberíamos confiar en personas imperfectas que pueden hacernos daño? ¿No podemos simplemente vivir nuestra vida a solas con Jesús? La respuesta corta es: no. En Génesis 2:18, Dios dice: «No es bueno que el hombre esté solo. Le haré una ayuda idónea». El tipo de relación y crecimiento que el Señor diseñó para nosotros desde el principio estaba destinado a darse en comunidad. En la iglesia de los Hechos, los nuevos creyentes partían el pan en sus casas, comían juntos y se reunían todos los días en los atrios del templo (Hechos 2:46). A lo largo de toda la Biblia, Dios nos presenta esta imagen de una relación próspera y vivificante con Él, rodeados de creyentes que comparten los mismos principios. 

Si echamos de menos la comunidad, debemos buscarla, porque nunca sabemos lo que Dios puede querer hacer en nuestras vidas a través de los demás. Proverbios 27:17 dice: «Como el hierro afila al hierro, así una persona afila a otra». A menudo, Dios utiliza a las personas que nos rodean para hacernos madurar, llamarnos al orden y profundizar nuestra relación con Él. Aunque encontrar una comunidad es solo una parte de una vida cristiana sana, no es algo que debamos ignorar, porque no fuimos creados para crecer solos.

Recursos adicionales

Lectura de la semana 1: «Conocer a Dios personalmente»  

Más información sobre los grupos en Gateway. 

Más información sobre la afiliación en Gateway.