Os animamos a cada uno de vosotros a prestar atención a lo que Dios os está diciendo en esta época; ya sea sobre vuestra ciudad, vuestra nación, vuestra comunidad o vuestra familia, ¡preguntadle qué papel quiere que desempeñéis!
Al comenzar este tiempo de oración y ayuno, pregúntale al Señor de qué debes ayunar y sigue Su guía sobre lo que te pide que dejes de lado para centrarte en Él. Como iglesia, reconocemos que las Escrituras se refieren al ayuno como la abstinencia de alimentos. Sin embargo, entendemos que las necesidades de salud pueden influir en lo que cada persona es capaz de ayunar. ¡Te animamos a que dediques un tiempo a orar y a preguntarle a Dios de qué quiere que ayunes, y a que estés dispuesto a plantearte un ayuno de comida de forma saludable y segura!